(1)En defensa de lo que se supone imposible,
(2)desde el no determinismo, o bien
(3)yo no sabía que caszely conocía a lukasiewicz.
"ni lo uno ni lo otro sino todo lo contrario"
La franse anterior, que ha servido de la risa de muchos -y me incluyo- me parece puede tomarse menos a la ligera de lo comunmente hecho. Mi intención acá es agotar las posibilidades en cómo esta puede ser entendida y, en este sentido, dotarla de , a lo menos, credibilidad, o bien, no reducirla a su, a primera vista, condición "ilógica". Re- leer esto que parece absurdo y descubrir la posibilidad (es decir, aquello que puede ser y puede no ser) en aquello entendido como necesario (que no puede sino ser). En otras palabras, volver a lo que entendemos como regla estática y moverla en pos de descifrarla sin intermediario de mera convención.
(De pasadita, esto me sirve para estudiar y reafirmar la bases de la lógica aristotélica y la propuesta de la lógica moderna en el círculo de viena).
Entonces, comencemos con el desgloce:
Es posible entender "lo uno" y "lo otro" como contrarios, es decir; "a" y "no a" (-a)
"Ni a, ni no a, sino todo lo contrario"
Esta es la opción a la cual, en general, se llega una vez enunciada la frase. Antes de desarrollar esta primera, me parece importante dejar en evidencia que ésta (la frase) se constituye de dos partes. La primera "ni lo uno ni lo otro" y la segunda"sino todo lo contrario". Dos secciones que pueden ser leídas a su vez de dos maneras diferentes.
La primera, dentro de la forma a y no a:
Donde ni a, ni no a, sino todo lo contrario se comprenden como unidad. Así es como trabajaría G. Frege (logicista que marca la modernidad en la teoría lógica) tomando la frase "Ni lo uno ni lo otro...sino todo lo contrario a eso ni uno ni otro". Desde este punto de vista la frase cae en el absurdo, en la paradoja, pues Caszely parece hecharse al bolsillo y basurear la famosa premisa del tercero excluso. Es decir aquella que implica que en se es "o a, o no a" (a v -a) y no hay otra posibilidad tercera.
Ahora bien, Aristóteles, a diferencia de Frege, explica no sólo la opción de entender la frase como unidad sino que, en pos de no asumir nada, puede también ser comprendida por partes.
Ni a, ni no a, sino todo lo contrario: (1) a "a"
(2) a "-a"
(3) alguna cosa no enunciada
Acá es donde nos damos cuenta que lo importante de la frase de caszely, lo polémico más bien, se atribuye "al todo lo contrario", pues esto que llamamos "contrario" es a su vez un concepto difuso. En las analíticas segundas aristóteles desarolla y explicita que en este concepto existen ciertos niveles.
Contrario es entender: algo blanco y algo negro, donde facilmente podemos reconocer que hay intermedios, es decir, hay posibilidades, otros colores entre blanco y negro. Esto no elimina la contradicción, en un cierto contextos, pero establece que no es necesariamente exclusiva.
Pero si por otro lado tomamos los contrarios en el caso de los números, desde lo que es esencial como atributo a la definición de número, es decir lo par y lo impar, llegamos a la conclusión de que no hay números que no sean pares ni impares. Y que de hecho no hay contrario al ser par o impar en un número, son necesariamente pares o impares. El mismo caso con un ciego y un vidente, se es ciego o se es vidente. (O bien con las embarazadas, se está o no se está jaj.)
En este sentido es que si, por ejemplo "lo uno" fuese blanco, y "lo otro" negro, y lo contrario se adudicara a sólo una parte de la afirmación, (tomemos "lo blanco" su contrario puede perfectamente ser otra cosa que no sea blanca. Nunca se estableció dentro de qué contexto se tomaría el contrario y lo blanco pasa a ser algo relativo, contingente y por tanto variable. En este sentido decir, ni blanco ni negro sino verde, o rojo..etc, es posible y de hecho, válido.
Volviendo a la afirmación entendida como "ni lo uno, ni lo otro", como lo blanco y lo negro, pero ahora comprendiendo, todo lo contrario hacia un sentido generalde la frase ("lo blanco y lo negro" como unidad), es decir, como lo haría Frege, podríamos perfectamente relativizar lo contrario como "lo que no es ni blanco ni negro", es decir, lo gris. Lo que no es extremo, sino término medio. Y de este modo, nuevamente escapar a la contradicción.
Ahora en el caso de entender "ni lo uno ni lo otro" desde la categoría de números (tanto par como impar), se hace imposible la tarea de defender el caso pues son contrarios excluyentes sin intermedios, a menos que al establecer "lo contrario", se estucieve, contingentemente, saltando de género y plano. Es decir, se dejara de hablar de números y se dirigiera el argumento hacia otra "cualquier cosa". Pero eso francamente no sería una argumento y sería ablandar demasiado el problema lógico. (Pero más vale explicitarlo pues, si bien es poco probable, no es imposible).
Ni lo par ni lo impar, sino ... cualquier cosa.
Lo anterior, la gracia de poder entender desde otro punto de vista la célebre frase, es todo mérito -o problema- de la indeterminación, arma principal de la retórica, y discusión sofista, a su vez que target principal de aristóteles. Hacer creer que se habla de algo, para así poder convencer al otro y dejarlo sin argumentos al poder mover ese objeto de discusión hacia donde convenga.
Lo que salta a la vista, en este minuto es que, al parecer, lo crucial de la frase de Caszely, no es sólo "lo contrario" sino la definición de uno y de otro. Si pensamos la noción de otro, nos dmaos cuenta que podemos estar hablando tanto de una msima cosa que se replica (tengo una naranja y otra naranja), o bien, de cosas diferentes (una fruta -naranja_ y otra fruta -manzana- ) como de contrarios (un número par y otro número impar). Es decir que al establecer, a secas lo uno y lo otro, en realidad no se está determinando nada realmente.
Muy entre paréntesis: (Como yapa, enuncio un concepto que me gusta mucho en la lógica, que es aún más extremo respecto a la "otredad" y su determinación, el token.
Me explico; decir "todas las ángelas parecen fideos" y "todas las ángelas parecen fideos", si bien son frases exactamente iguales y podrían ser enunciadas como "a" y "a", en realidad no son la misma "a" pues fueron, materialmente escritas en tiempos y espacios diferentes. Eso refiere a entender la variable (en este caso "a") como token.)
Para conlcuir este argumento desde la lógica aristotélica, a lo que apunto con esto, es que la frase del futbolista, aún bajo la lógica clásica (es decir aquella que se basa en el principio de no contradicción, el tercero excluso, y el princpio de bivalencia) se puede lograr comprender como válida, como lógica, y que nos hemos reído de más del querido Carlitos.
La sección en la que introduzco la defensa desde el polaco Lukasiewicz lo dejo para otro día porque se va a hacer muy largo y me voy a comer
;)